Hace unos años, todos los usuarios aceptaban sin mirar, ni leer, los cambios de términos y condiciones de las redes sociales, las plataformas de mensajería instantánea o en los juegos. Sin embargo, las nuevas normativas europeas y nacionales sobre protección de datos, así como las dos invalidaciones de acuerdos sobre la transferencia internacional de este tipo de información entre la Unión Europea y Estados Unidos, han generado una modificación radical en el conjunto de una sociedad cada vez más concienciada.
Un ejemplo que ilustra perfectamente esta nueva mentalidad tiene que ver con los últimos cambios planteados por WhatsApp, que iban a entrar en funcionamiento el 8 de febrero y que finalmente se ha retrasado al 15 de mayo, que han generado una gran polémica e impulsado el éxodo de esta aplicación hacia otras plataformas de mensajería instantánea como Signal o Telegram. Lo que demuestra que los ciudadanos cada vez son más conscientes de sus derechos y que no están dispuestos a ser “utilizados”.
Entre los asuntos más controvertidos está el uso que hará Facebook de la información que obtenga de las cuentas de WhatsApp para mejorar sus servicios y enviar publicidad personalizada. Desde la plataforma han asegurado que no afectará a los usuarios de la Unión Europea ni Reino Unido; sin embargo, los usuarios quieren estar seguros de que no se va a “jugar” con sus datos personales.
Este no es el único caso que ha generado revuelo en el ámbito de la protección de datos. De hecho, nuestra autoridad de control española ha recibido denuncias e iniciado investigaciones destacadas como la que tiene que ver con la fallida herramienta gubernamental en la lucha contra la pandemia ‘RadarCovid’, por no haberse publicado la evaluación de impacto, o la pesquisa abierta frente a la colocación de cámaras de reconocimiento facial en supermercados de Mercadona en Valencia, Zaragoza y Mallorca, que debería resolverse antes de que termine el primer semestre de 2021.
En lo que se refiere a la parte legislativa y de acuerdos internacionales, la directora de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD), Mar España, destaca que el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD – UE 679/2016) está funcionando de manera muy positiva en un espacio siempre complicado.
“La norma ha actualizado la protección de datos al entorno de Internet y del desarrollo tecnológico, algo que era muy necesario. El reglamento ha introducido un nuevo modelo de cumplimiento basado en el principio de responsabilidad proactiva, que exige un mayor compromiso y análisis, ha incorporado nuevos derechos propios del entorno de Internet, como el derecho a la portabilidad o los nuevos contenidos del derecho de supresión, y ha articulado un nuevo modelo de supervisión, entre otros muchos asuntos”.
Mar España también aprovecha para comentar la situación de las transferencias internacionales de datos tras la invalidación del Privacy Shield por decisión del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE). La directora de la AEPD indica que, actualmente, la Comisión Europea, en nombre de los estados miembro de la Unión Europea, y las autoridades de Estados Unidos están en negociaciones para ver qué cambios pueden o deben introducirse en la legislación estadounidense “para que pueda considerarse que los datos que se transfieren en el marco del esquema de autocertificación sea declarado adecuado por la Comisión, al ofrecer un nivel de protección sustancialmente equivalente al de la Unión Europea”.
Por su lado, la vicepresidenta de valores y transparencia, Vra Jourová, y el comisario de Justicia, Didier Reynders, han declarado que “una robusta normativa de protección de datos redunda en nuestro beneficio ahora que la transición a unas sociedades y unas economías basadas en datos se está acelerando”.
En cuanto a la transferencia internacional de información, los dos miembros de la Comisión Europa han señalado que “con su sentencia sobre el Privacy Shield en el asunto Schrems II, el TJUE confirmó el principio de que todo dato personal que salga de Europa debe estar seguro. Por eso, seguir colaborando con nuestros homólogos de la nueva administración estadounidense es crucial para garantizar la protección de los datos personales que crucen el Atlántico, de conformidad plena con el fallo de la corte europea”.
Fuente: EXPANSIÓN



